17.5.08

ábreme la puerta


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Cuuuummmmmmmbia!!

Si te vas con tu nueva brisa olvídate de mí.


Olvídate!

Un pasito para acá, un pasito para allá.

Me escapé por la ventana, me escapé por la ventana.
Suave, suavecito.
Se arrastran los pies sobre la tierra y sigo al ritmo de tu piel
de tu piel morena
sigo al ritmo de tu piel.

Sabor!

Y danzando se mueve la cadera.










En el cabaret las cosas seguían como siempre siguen.
Una cosa sigue a la otra: del dinero a la actuación. De la actuación al dinero.
En el cabaret la risa de las chicas tiene el destello de una navaja.

Una noche de estas entrará el diablo por esa puerta, como cualquier cliente. Quizá venga a comprarnos el alma. quizás nos saque de aquí, quizás quiera hacerlo. Pero qué sabe el diablo de lo que es vivir encerrada...


Día 411: Sigo encerrada en mi pensamiento.
Los clientes vienen y van. aún no reconocí a ninguno que pueda ser el diablo. A veces me parece que son todos. Otras veces que ninguno.
Sólo son clientes.

Día 425: Otra noche más.

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Hay una radio encendida en una habitación atemporal.
Es madrugada. Pero sigue oscuro.


Porque tengo el corazón valiente prefiero amarte y después perderte.



Día 666:

Hoy lo tuve entre mis piernas.
Al principio pensaba que se trataba de un cliente como cualquier otro. Aunque me resultaba extraño cierto olor, algo que lo hacía diferente al resto de los clientes. Hay clientes que hablan raro, hay clientes que buscan una cosa y otros que buscan otra. Pero este era distinto, no se sabía bien qué quería. Pero incluso eso tampoco es algo raro. Vienen muchos de los que no saben lo que quieren. Él parecía que sí sabía. Y eso lo hacía extraño. ¿Qué carajo quería?
¿Qué lo hacía tan felíz?

Supe que se trataba del diablo cuando estabamos en el acto sexual.
Me quemaba con la mirada. Me hizo sentir en caricias hasta el más lejano rincón de mi cuerpo. Me encendió la piel
mientras yo fingía.
Me excité mucho.
Mi entrepierna chorreaba miel. Que bajó a recoger.

La luna se chorreó en mi piel y me sentí desnuda.
Y lo sentí desnudo a él.

Me puso en cuatro patas. Fuimos dos animales. Siguiendo el ritmo de la noche.

Su piel morena. Su olor.
(Siempre fantasiaba que el pene del diablo sería como el de un burro. No es cierto. Es un pene como cualquier otro. Sólo que cuando se agranda te hace sentir chiquita. Y apenas un contacto es desgarrador.)
Me gustó mucho besarlo. Tanto gusto como el gusto del primer momento /el filo/ entre robar un beso o esperarlo por consecuencia. Me gustó besar sus genitales. Sentir la furia de su sangre.

Hoy tuve al diablo por detrás.
Supe que era el diablo mientras actuaba/él convirtió mi acto sexual en un hambre verdadera.


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Me pagó y se fué.
Dentro ya no me queda más alma por la cual llorar.

6 comentarios:

Dinora dijo...

mmm.. al menos pagó.. digo, siendo quien es y lo que te hizo sentir.. jeje

Yo no te veo encerrada en tu pensamiento, te visualizo libre y y en llamas ;)

Saludos!!

Jesus Dominguez dijo...

Joder! Tengo que desprenderme de la oscuridad del texto para releerlo y volver a disfrutarlo.

Interesante suciedad.

Un Saludo

Jesús

Capitán Melcocha dijo...

Hmm, que bonito hacer con este relato un cortometraje, algo bien elaborado que relfejase su intención primera.

Me gustó esa humanización del diablo. Lo he sentido en algunas mujeres que he conocido.

Akasha Dulcinea dijo...

El Diablo... eso me trae malos recuerdos... tuve un amante que se decía ser ese personaje, pero me di cuenta que sólo usaba una máscara.

Ahora, prefiero que mis amantes sean vampiros, así, al menos, habrá igualdad, él sangra como yo, y ambos nos bebemos mutuamente... con alguien así, le abro la puerta, la ventana, las piernas, el alma...


OsCuRaS y eLeCtRiFiCaDaS rEvErEnCiAs.

P. D. Y un húmedo beso... sólo por tratarse de ti.

el hombre de la baraja de la derrota dijo...

precioso profundo con olor a canela y azufre magnifico

CalidaSirena dijo...

Me ha cautivado este relato..te hizo sentir plena en un momento que ni imaginabas fuese asi, a pesar de ser el diablo..
Besos cálidos

yo:

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soy así, me aceptas bien, si no... que te vaya bien!