27.6.08

con la luz apagada...

El viejo de la bolsa pasa con paso sigiloso...

Desde chicos se nos enseña que el sexo está mal. Que nacimos de cigüeñas que se toman el trabajo de traernos desde Paris. Después, con el correr de los años, con suerte y con esmero, descubrimos que las cigüeñas están muy ocupadas teniendo sexo como para tener que hacer viajes al otro lado del mundo, para ayudar a otra especie, por nada... y también se descubre, si una tiene la suerte, que Paris no es un lugar, único en el mundo, donde la gente tiene bebés para regalar y mucho sexo. Eso pasa en muchos lados, pero en ninguno regalan a los bebés a una cigüeña desconocida ni se privan de decir: este hijo es mío, que nadie me lo toque! Así sea para decir que se tiene algo.
Y crecemos con estigmas.
En nuestras manos, silenciadas, marcadas con el alambre de púas con el que se imprimió el destino, el mejor, seguramente, según lo certifican las tradiones.
Manos mudas o manos de ladrones.
manos a las que no les dejamos hablar porque alguién gritó desde el atalaya: ¡Eso no se toca!
¡Sólo se mira!
Y nuestros ojos se hicieron hipertróficos...
Nuestros ojos convulsionados, mirando y mirando todo lo que el resto del cuerpo no puede experimentar.

¿Qué dirán en el futuro de nosotros?
Estigmas de palabras-carteles: tú eres esto, eres esto otro.
¿Ante cuántos cartelitos más vamos a bajar la vista?

El viejo de la bolsa... el que nunca tendrá que preocuparse por su destino, pues, lo tiene asegurado. En su bolsa nos envuelve, nos controla, nos exprime, nos licúa.
Vendre drogas.
Y las drogas abren un camino de percepción. De fe. De ocultismo y verdad revelada.
¿Por qué las necesitamos?

Porque tenemos sed,
nos segaron nuestros sueños...

El amor es la meta. Pero se han construído murallas impersonales, entre uno y otro, de oscuridad, de palabras rococó y etiqueta, de promesas y de miedos calculados. Miedos escritos a fuego y sangre, entre nuestra piel y la historia del resto de la gente.
Lenguaje en tercera persona:
construyeron.

¿Qué te tocas al tocarte?
Una fantasía.
Anclada profundamente en las posibilidades del mundo.
Pasadas y futuras.
Palpadas.

El viejo de la bolsa tiene sexo a través de su bolsa. Su bolsa nos asfixia. Sus gatos castigados por no ser perros. Y no es que esté comprando tu voto,
simplemente lo aisla,
congela,
depreda, remeda,
te compra
lo aspira...

El amor se da de una vez, una sola y única vez.
La próxima vez ya no es la misma mezcla.
Ya no es el mismo amor.
Se cuentan las gotas,
se calcula,
se divide...

Se construyó un miedo y un agujero: construímos miedo de un hecho jubiloso: no somos todos iguales, no todos tenemos los mismos tiempos ni cuerpos: ni los mismos gustos o espacios: no hay nada más azaroso que el destino.
Todo eso condensado, a través de los años, en un agujero: que también es una droga -la Idea, certificada por el Interventor, de que existe el vacío-, recetada por miedo de generación en generación.

Mezclas.

¿Cuánto cobrará la cigüeña por esos viajes tan largos?
¿Quién se divierte dominando a los demás?
¿Quién juega ajedrez?


(Osho dixit:
¿Quieres dominar a alguien?
*Debilítalo: un ejército de hombres enamorados podrían tomar la ciudad por asalto.
*Estupidízalo: cuando alguien hace pasar una gran idotez por la cosa más seria del mundo al poco tiempo todos estamos diciendo estupideces tratando de hacer existir la Estupidez Universal, también llamada Razón.
*Atemorízalo: las predicciones del futuro que hacen los viejos, la piel resfregada, los infiernos que pueden transmitir desde su voz...
*Divide: las nenas son así, los nenes en cambio blabla bla.)


La madre hace caer fuerte el cuchillo guillotinando una zanahoria.
"Si una mano es lo que te impide entrar al paraíso, ¡córtatela!"

¿Qué tan importante será eso del paraíso?
Seguramente tan horrible como el infierno, pero es preferible perder una mano antes que perder el pene; ergo: el placer se sustituye por las miles de mecanizaciones (toco y me voy) del sexo.

Y si intentan meterse en tu vaginita...
Tendrás que aprender a poner los límites, por más que no te guste, tendrás que hacerlo. Tendrás que alejarte, distanciarte, cortar, correr, ausentarte, pegar, disponer, testear, corroborar: controlar.
Cortar zanahorias.




Desde chicos nos en
señan...

yo:

Mi foto
soy así, me aceptas bien, si no... que te vaya bien!